"Graciela era la Presidenta de la Liga
Argentina por los Derechos Humanos, fue una luchadora incansable por la
vigencia de los derechos humanos ya durante la dictadura. En democracia
continuó y acompañó los reclamos por Memoria Verdad y Justicia pero también se
solidarizó con los reclamos de justicia, por los casos de gatillo fácil que
mataban a los pibes en los barrios".
Distintos espacios de militancias expresaron
dolor por el fallecimiento de la militante popular y presidenta de La Liga
Argentina por los Derechos Humanos, Graciela Rosenblum. Tras conocerse la
triste noticia, la abogada especialista en temas de infancia y trabajadora del
sistema jurídico gratuito del barrio 1.11.14, Karina Valobra, dialogó con
AGENCIA PACO URONDO y homenajeó a la militante popular: "No era amiga de
Graciela pero la conozco de añares de los espacios de militancia de los
organismos y de otras luchas, para mí una maestra y referente, de esas que
tejen redes sin egos, redondeando a favor del conjunto. Mi ultimo encuentro con
ella fue en un bar por Boedo para firmar el amicus de Matías Rodríguez, yo
andaba medio desesperanzada y encontrarme con esa fibra de luchadora me sacó
los berretines de un plumazo. Iban cayendo al bar otras mujeres que tenían
cosas para pedirle y que hablar con ella. Nos atendió a todas, armó un mitin
espontáneo, nos conectó entre nosotras y repartió firmas, llamadas y
compromisos, todavía le quedaba por concurrir a dos marchas, cada una en una
punta de la ciudad, se fumaron unos cuantos puchos y se fue con varios dolores
de cuerpo que me los contó entre la risa para seguir la jornada".
Desde el Observatorio de Derechos Humanos de la
Comuna 7 de la Comuna señalaron: "Graciela era la Presidenta de la Liga
Argentina por los Derechos Humanos, fue una luchadora incansable por la
vigencia de los derechos humanos ya durante la dictadura. En democracia
continuó y acompañó los reclamos por Memoria Verdad y Justicia pero también se
solidarizó con los reclamos de justicia por los casos de gatillo fácil que
mataban a los pibes en los barrios, las causas armadas, las torturas en la
cárcel, las políticas represivas, la libertad de los presos políticos de este y
otros países, la igualdad de género, las causas de los trabajadores y de los
más humildes. Su actitud alegre y
generosa, sin estridencias ni egos, su cálida presencia en las calles, su voz
inconfundible en los encuentros y su convicción inclaudicable la convirtieron en
una referente indiscutida. Su enorme compromiso
y calidad humana quedan en el acervo de la militancia de nuestro país y
perdurarán en nuestra memoria fortaleciendo nuestras luchas. Ese es nuestro
mejor homenaje. ¡Hasta la Victoria Siempre, compañera!"
Fuente: Agencia Paco Urondo
