La demora en el inicio de nuevos juicios, la prisión domiciliaria para
represores condenados y el retiro del Estado como querellante en
procesos de complicidad civil son el correlato fáctico del enfoque que
el gobierno busca darle a su política de Derechos Humanos.
Pablo Roesler y Gerardo Aranguren
Domingo 14 de Agosto de 2016
La indiferencia con que el presidente Mauricio Macri se refirió a los
crímenes de la dictadura cívico-militar tiene un correlato fáctico en
los procesos por crímenes de lesa humanidad. Cuando dijo que no tenía
idea del número de desaparecidos y llamó “guerra sucia” al terrorismo de
Estado, dio cuerpo ideológico a lo que en los tribunales se evidencia
en los siete meses que lleva su gobierno: demora en el inicio de nuevos
juicios, prisiones domiciliarias para represores y el retiro de la
querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación
Todas esas realidades se suman a la desarticulación de áreas de Derechos
Humanos que Tiempo denunció el 24 de Marzo.
Tres episodios ocurridos esta semana pusieron de manifiesto esos
problemas: la postergación del inicio del juicio a dos integrantes de la
patota paramilitar Concentración Nacional Universitaria (CNU); el
tratamiento del pedido de prisión domiciliaria del ex director de
Inteligencia de la Policía Bonaerense de la dictadura, el seis veces
condenado Miguel Etchecolatz; y la constatación en el juicio sobre la
Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA) de que el comodoro Luis
Tomás Trillo violaba ese mismo beneficio.
Gudalupe Godoy: “Es una barbaridad que un criminal paradigmático de la
dictadura argentina en la provincia como Etchecolatz pueda estar en su
casa”.
Esta semana terminó además con la realización de las cuartas jornadas de
abogadas y abogados en causas por crímenes de lesa humanidad, de las
que participaron 140 letrados y fiscales, realizadas en la casa de
Abuelas de Plaza de Mayo en la ex ESMA. Allí coincidieron
mayoritariamente en un mismo diagnóstico: que más allá de que Macri dice
que no se interferirá con los juicios, desmantelando áreas del Poder
Ejecutivo o subejecutando programas se afecta a los procesos.
“Tiene injerencia porque los jueces también van acomodando decisiones
judiciales a los tiempos políticos”, dijo un partícipe del encuentro.
Más allá de los tiempos judiciales, otro hecho que preocupa a los
abogados son las sentencias absolutorias, como las que decidió la Cámara
de Casación que transformaron la condena a perpetua para los tres
acusados por la Masacre de Capilla del Rosario en absoluciones.
Demoras
“Durante estos años muchos jueces llevaron adelante juicios, produjeron
fallos y sentencias porque son sumamente permeables a los vientos
políticos. Hoy que esos vientos cambiaron y que hacer juicios por
crímenes de lesa humanidad ya no reditúa como antes, hay más presiones y
se corren riesgos de destitución, van modificando sus posturas o
directamente tratan de evitar estar en los juicios”, reflexionó
Guadalupe Godoy, abogada querellante en juicios por crímenes de lesa
humanidad en La Plata por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre
(LADH) y la Unión por los DD HH.
Uno de los juicios en los que participa la letrada es el que juzga los
crímenes de la CNU, que debía comenzar el viernes en La Plata y fue
suspendido. En el proceso están acusados por homicidio, secuestro,
tortura y robo contra siete personas los civiles Carlos “el Indio”
Castillo y José “Pipi” Pomares.
La suspensión se produjo por la salida del juez César Álvares que desde
octubre subrogaba en el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata.
Pero ese juicio no es el único en mora en La Plata. En mayo la Fiscalía
Federal reclamó que el TOF pusiera fecha de inicio a once causas: además
del de la CNU, solo en la capital bonaerense están pendientes los
juicios por el Pozo de Banfield (seis imputados por 247 víctimas), Pozo
de Quilmes (18 imputados por 175 víctimas) y Brigada de San Justo (24
imputados por 81 víctimas), Brigada de Caballería e Infantería “1 y 60”
(22 ex militares, ex policías y civiles acusados por 192 víctimas), y el
del Regimiento 7.
Pero también hay otros cinco debates más breves con menos imputados.
“Vemos con preocupación que hay muchos tribunales sin integrar, juicios
en los que las audiencias se están demorando, se bajó la frecuencia con
la que realizan los procesos, algunas audiencias duran menos y con menor
frecuencia”, dijo a Tiempo Carolina Varsky, coordinadora de la
Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, que dirige el fiscal
general Jorge Auat.
En ese camino, explicó que “en 2016 hubo diez sentencias contra más de
20 que hubo en años anteriores. Por eso, al ritmo que vamos, no se
llegaría a alcanzar a los años anteriores: esto se debe al contexto
político, a esta poca frecuencia, y que hay por lo menos tres
jurisdicciones en las que hay megacausas, Córdoba, Mendoza, Capital”.
Cuando en abril pasado los organismos se reunieron con Auat denunciaron
demoras, desarticulación de programas, áreas y políticas estatales,
despidos de especialistas, quita de fondos y el aumento de las prisiones
domiciliarias.
A siete meses de gobierno macrista, todas esas problemáticas se siguen
confirmando.
Presos en su casa
Esta semana las prisiones domiciliarias a los represores ocuparon el
centro de la escena. Por un lado, en medio de una concentración de
reclamo de organismos de Derechos Humanos quedó en suspenso el pedido de
domiciliaria de Etchecoltaz.
Por otro lado, el Tribunal Oral Federal N° 5 de San Martín tuvo que
revocar la domiciliaria al represor Trillo luego de que la querella de
Abuelas de Plaza de Mayo demostrara que violaba los límites de su casa:
presentaron una foto suya paseando un perro.
“Es una barbaridad que un criminal paradigmático de la dictadura
argentina en la provincia como Etchecolatz pueda estar en su casa”, dijo
a este diario el abogado de Abuelas de Plaza de Mayo, Emanuel Lovelli. Y
agregó que si prospera el pedido la situación sería “grave” y un “mal
antecedente”.
Para que el Tribunal platense resuelva el pedido de Etchecolatz debe
resolverse primero quién será el tercer juez, ya que el presidente
Carlos Rozanski está excusado de actuar en expedientes en los que el
represor esté involucrado.
“Sabemos de la importancia simbólica de Etchecolatz por ser el primero
en ser juzgado (en 2006), por lo que significó para el aparato represivo
y por lo que significa a casi diez años de la desaparición de Jorge
Julio López”, subrayó Godoy. Y remarcó: "El Poder Judicial también lo
sabe".
Fuente:TiempoArgentino
DECIMO ANIVERSARIO DE LA PRESENTACION DE LA UNICA QUERELLA EN EL MUNDO CONTRA LOS CRIMENES DEL FRANQUISMO
Los primeros querellantes: Inés García Holgado y Darío Rivas junto a Nora Cortiñas, titular de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundador...
-
Alcira Argumedo sin pelos en la lengua hace un repaso sobre como los Macri hicieron su fortuna y expone la hipocresía de quienes se dicen ...
-
Escrito por Alan Woods La segunda revolución norteamericana Norteamérica, que había proclamado el sagrado principio de la libertad...
-
Ocurrió en marzo de 2018.- Mientras el conductor de Código Político, Julio Blanck la presentaba en TN, la ministra de Seguridad, P...
